Pintura

(En)clave Masculino: Colección MNBA

Detalle de obra de Pedro Lira

Detalle de obra de Pedro Lira

Detalle de obra de Pedro Lira

El cuestionamiento a los modelos de género promovidos por el arte en la exposición de obras de la colección patrimonial. En el segundo piso, desde el 20 de enero.

15 de enero de 2016

En la selección de cerca de cien obras de la colección del MNBA, es posible apreciar prácticas de lo masculino que han funcionado como ejes de articulación de la modernidad chilena. en la curatoría de la historiadora del arte Gloria Cortés, destacan piezas del acervo patrimonial de la institución que se exhiben por primera vez al público como Cristo Muerto (1892) del pintor francés Jean Jacques Henner (1829-1905) que recuerda a la versión que se exhibe en forma permanente en el Museo de Orsay de París y nuevas adquisiciones como el Prometeo encadenado de Pedro Lira.

La curatoría busca "cuestionar los modelos de género promovidos por el arte en tanto dispositivo articulador de imaginarios y contenidos (en clave); y al museo como principal territorio de ejecución y promoción de ese modelo (enclave)", en palabras de la curadora, Gloria Cortés. "No se trata de una exposición sobre hombres y mujeres, sino de cómo los conceptos de la masculinidad han dominado gran parte de las esferas políticas, sociales y económicas de nuestra historia".

La muestra, que se presenta en las alas norte y sur del segundo piso del Museo, se estructura en dos ejes principales: Identidades masculinas, donde se exploran temáticas como la primogenitura, la pregunta por las sexualidades alternas y el homoerotismo y el "linaje museal", con retratos y autorretratos de personajes clave para la historia del arte en Chile, como José Miguel Blanco, Virginio Arias, Pablo Burchard, Juan Francisco González y Camilo Mori.

Poder y sumisión en tanto, aborda problemas como el voyerismo sobre el cuerpo femenino y las violencias ejercidas sobre hombres, mujeres y niños. En este segmento, conviven obras clásicas de la colección patrimonial del Museo como Marchand d' Esclaves o La Perla del Mercader, de Alfredo Valenzuela Puelma, con piezas que se han exhibido al público en contadas ocasiones, como la enigmática La fumadora (ca. 1900), de Vincenzo Irolli. También destacan obras que recogen motivos comunes del arte occidental de los siglos XVII en adelante, como La muerte de Lucrecia, de autor desconocido o el Sansón traicionado por Dalila (1873) de Cosme San Martín, obras que tienen en común revelar situaciones de violencia.

Estas inflexiones sobre la colección patrimonial del Museo son necesarias, de acuerdo a la curadora, por cuanto "no solo coleccionamos arte, sino también ideas y formas de pensamientos. Un museo que se transforma en un espacio patrimonial no solo de las obras que lo conforman, sino también del valor de las representaciones que cada época ha desarrollado y que nos permiten poner en cuestión su vigencia en la actualidad. Somos, o debemos ser, dispositivos para la transformación social y tener la capacidad para concebir a un museo a escala humana. Lo contemporáneo no necesariamente deben ser las obras, sino las miradas que ofrecemos a la comunidad como un espacio de invención social, experiencias y relatos compartidos".

Recursos adicionales

Materias: Artes visuales - Exposición - Pintura
Palabras clave: Colección patrimonial - Exposición permanente - Pedro Lira